LA NUEVA AULA DE DOS AÑOS HA UNIDO A LA COMUNIDAD EDUCATIVA DE LIÉRGANES

El Ayuntamiento de Liérganes ha remitido un escrito de agradecimiento a la Consejería de Educación, al cumplirse dos meses de la entrada en funcionamiento de la nueva Aula de 2 años en el Colegio Público Eugenio Perojo. Esta infraestructura ha funcionado, desde su puesta en marcha en 2007, en la “Escuela Alberto de la Cantolla”, un edificio cedido por un particular al pueblo y que alberga la Guardería municipal.
La moderna Aula, instalada en el ala izquierda del Colegio Eugenio Perojo, y dotada del más moderno material pedagógico, es una espaciosa y luminosa instalación con acceso directo a la zona de recreo en el patio, en la que Educación ha invertido 40.000 euros. Además del aula clásica, cuenta con espacio de psicomotricidad, zona de descanso y baños adaptados a tan temprana edad. 18 niños acuden a diario asistidos por una profesora y una monitora especializada.
La Consejería ha invertido 10.000 euros más en varias mejoras en el centro, y el Ayuntamiento también ha colaborado con distintas obras de mantenimiento. El alcalde, Santiago Rego, ha valorado positivamente que el consejero de Educación, Ramón Ruiz, y el director general de Innovación y Centros Educativos, Alonso Gutiérrez, asumieran de inmediato la necesidad de esta obra. “No tenía sentido que la comunidad educativa estuviera dividida en dos centros, habiendo espacio en el Colegio Público. Por ello, valoramos acertadamente el criterio de la Inspección educativa para integrar el Aula en el Colegio”, ha destacado el regidor.
Rego ha añadido que a raíz del desprendimiento, en octubre del pasado año, de un techo en el “Aula Alberto de la Cantolla”, en el que no hubo que lamentar heridos, Educación y Ayuntamiento sopesaron la posibilidad, tras el informe favorable de la Inspección educativa, de que el Aula de 2 años pasara formar parte del Colegio Público Eugenio Perojo. El movimiento de padres y madres contrario al traslado llegó a convocar una manifestación de protesta frente al edificio consistorial, al entender que la mejor opción era continuar en la “Escuela Alberto de la Cantolla”.