El Molino de Regolgo será un Centro de Interpretación junto al río Miera

El molino de Regolgo, junto a la presa del mismo nombre, en el río Miera, ha pasado a ser de propiedad municipal. El edificio, en estado de ruina, albergará un centro de interpretación, y la intervención del Ayuntamiento de Liérganes evitará que el molino desaparezca. La restauración del inmueble (1799) se costeará con cargo a los fondos Leader -48.000 euros- que gestiona el Grupo de Acción Local de Valles Pasiegos. Y el proyecto museístico –cuyo documento está pendiente de evaluación-, se realizará con cargo al remanente de tesorería del Ayuntamiento.

“Lo primero es salvar el edificio, que en algunas zonas pende de un hilo, después de que a finales de la década de los sesenta dejara de estar operativo. El proyecto municipal está ya en Valles Pasiegos, que ha dado el visto bueno una vez que, el pasado mes de enero, el Ayuntamiento firmara la compra ante notario”, ha señalado el alcalde, Santiago Rego. Ahora restan los permisos de la Confederación Hidrográfica, que ha valorado positivamente el proyecto municipal-, y de la Dirección General de Carreteras.

El Ayuntamiento de Liérganes y la familia Sainz de la Cuesta –propietaria del molino- cerraron el acuerdo de manera rápida. La familia pidió el valor catastral del viejo edificio -12.542 euros- cantidad que el equipo de gobierno local consideró positivamente. El molino revirtió al Estado en 2008, tras ser declarada la caducidad y la extinción del derecho privativo a su aprovechamiento. El Centro de Interpretación del Hombre Pez, junto al Puente Mayor, también era de la familia Sainz de la Cuesta –propietaria de la Casa de los Cañones-, que lo donó al Ayuntamiento en 2007.

En ambos edificios se molía el trigo que bajaba por una antigua y ya inexistente calzada romana desde la villa burgalesa de Espinosa de los Monteros, para una vez convertido en harina ser distribuido por la comarca de Trasmiera.Estos molinos maquileros se destinaban principalmente a la molienda de piensos no solo para el consumo humano, sino también para el ganado. Se hacía una harina de maíz riquísima para las tortas de borona envueltas en hojas de castaño y cocidas en lumbre de leña.

El molino de Regolgo está situado junto a la carretera autonómica que conecta Liérganes con la Cavada, frente a una presa con el mismo nombre de aspecto sólido y compacto. Se construyó en 1799 y cuenta con doble arco y un enorme contrafuerte central. Un acueducto lateral, que funciona a modo de cauce aéreo, desviaba el agua hacia el molino. El proyecto hidráulico -introducir de nuevo el agua en el molino-, quedaría para una segunda fase más adelante.

En el caso de Regolgo se trata de poner ahora la guinda a una serie de proyectos en esta zona, como la rehabilitación de la presa con escala salmonera que daba vida al viejo molino del XVIII, y que fue ejecutada, en 2017, por la Confederación Hidrográfica. Además, se habilitó un mirador y zona de descanso, así como un acceso seguro para el baño, y la eliminación del vertido aguas fecales al Miera del barrio de El Calgar . La inversión estatal fue de 189.123 euros.

A esto se suma el proyecto ejecutado, en 2019, por la Consejería de Obras Públicas para unir el paseo del Hombre Pez y la presa a través de senda peatonal -309 metros- que conecta el paseo del Hombre Pez y la presa y el molino de Regolgo, y cuya inversión fue de 309.000. Se trata de un bellísimo itinerario que bordea el río Miera, da continuidad a la acera de la carretera autonómica con La Cavada y genera un espacio seguro para el tránsito de peatones. 

La infraestructura, de más de tres metros de altura y una longitud aproximada de 32,72 metros, está localizada inmediatamente aguas abajo del núcleo urbano de Liérganes, en el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) río Miera. En 2017, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico construyó una escala de peces que permitió salvar el obstáculo que suponía la presa al remonte de las especies piscícolas.

Fue durante la construcción de esta obra cuando pudo detectarse la rotura y desprendimientos de bloques y sillares en distintas partes de la presa. Se realizó entonces una actuación provisional de refuerzo del contrafuerte central de la presa a la espera de definir y ejecutar una actuación de estabilización global de la misma en período de estiaje. Posteriormente, la Confederación optó por consolidar esta barrera en el cauce fluvial ya que, además de disponer  de escala de peces y de una estación de información hidrológica, su demolición podría afectar al encauzamiento del río Miera en Liérganes.

Las obras han consistido en la consolidación de la cimentación de la presa mediante la construcción de una viga en el pie de la misma cosida a la roca del cauce con micropilotes, cuya misión es la protección de los estratos rocosos para evitar su progresivo deterioro. Para su realización fue necesario derivar el agua circulante por el río Miera hacia la escala de peces, y vaciar el pozo formado con el paso del tiempo por la acción del agua junto al pie de presa.

Con objeto de eliminar el vertido de las aguas residuales domésticas provenientes del barrio de Calgar y que se producía en el entorno de la entrada de peces a la escala, la Confederación también ejecutó una arqueta-aliviadero para incorporar el caudal de aguas residuales domésticas al colector general de saneamiento del municipio, consiguiéndose de esta forma un mínimo impacto por contaminación fecal sobre el medio receptor.