El consejero de Obras Públicas y Vivienda, José María Mazón, ha anunciado esta na al alcalde de Liérganes, Santiago Rego, la intención de su departamento de afrontar, a la mayor brevedad posible, el proyecto de reparación de la cubierta de las antiguas escuelas de Pámanes, un edificio singular de gran belleza arquitectónica que fue proyectado en 1909. Según explicó el Ayuntamiento, el compromiso adquirido por el titular de este departamento es incluir la obra dentro de los próximos presupuestos regionales de 2017.

colegio

«Se trata de una obra muy necesaria, que figura en primer lugar dentro de la lista de prioridades del Ayuntamiento, y que será ejecutada una vez que se apruebe el presupuesto de la comunidad autónoma para el año 2017, previsto para el 24 de febrero en el Parlamento de Cantabria», explicó el Ayuntamiento en un comunicado.

En respuesta a este anuncio del consejero, el alcalde de Liérganes, Santiago Rego, explicó que se trata de un edificio municipal que alberga, en la actualidad, un centro cívico-cultural y el Consultorio del Servicio Cántabro de Salud. El bonito inmueble está rematado por una teja porosa, instalada en los años ochenta, «que ha dado muy mal resultado y está generando numerosos problemas al Ayuntamiento y a la Junta Vecinal de Pámanes», valoró el regidor. Al respecto, resaltó que la a presidenta de la Junta de Pámanesy concejal de Liérganes, Ana Isabel Ríos, también había resaltado «la necesidad de acabar con las goteras y humedades actuales», que padecía el edificio.

La memoria técnica de la obra ha sido redactada por el técnico municipal con un coste estimado de 47.000 euros. La actuación principal es sobre la cubierta y se contempla la sustitución de la teja actual por otra cerámica, «para conseguir, de esta manera, no solo evitar las permanentes filtraciones al interior, sino integrar la imagen del edificio con las de las cubiertas de los edificios próximos», explicaron. Al respecto, uno de esos inmuebles monumentales es la iglesia parroquial de San Lorenzo, del siglo XVI, que cuenta con una bella portada hispano-flamenca, y además es un bien inventariado desde 2001.

La segunda actuación, es una mejora de la envolvente térmica con la instalación, bajo la nueva teja, con un aislamiento térmoreflexivo multicapa. Y, por último, una actuación para sustituir las anticuada luminarias fluorescente del alumbrado interior por otra equivalente tipo led de mayor rendimiento lumínico. «La Consejería de Obras Públicas y Vivienda y su titular, José María Mazón, contribuyen, con actuaciones como ésta, a fijar a la población en los pueblos y evitar, de esta forma, el despoblamiento de la Cantabria rural», valoró Rego.

Esta infraestructura docente fue construida en 1909 por el reputado arquitecto Valentín Ramón Lavín Casalís, arquitecto municipal de su ciudad natal, Santander, desde 1892 hasta 1929; director de la Escuela de Artes y Oficios de Santander; autor de proyectos de varias escuelas en Cantabria; del edificio del Real Cuerpo de Bomberos Voluntarios, en la santandrina plaza de Numancia o del palacio de Partorriu, en Llanes.

La Escuela de Pámanes consta de un cuerpo central de dos alturas y dos alas simétricas de una sola. Está construido en piedra de mampostería rejuntada, sin revoque, y Lavín Casalís utilizó la sillería solo en esquinales y vanos. Destaca el cuerpo central, en cuya planta baja los huecos se cubren con arcos, y en la planta alta con dinteles. Los arcos dan entrada a lo que en su día fueron aulas y viviendas de los maestros, en las que destacan los balcones. Los pabellones laterales albergaban las aulas, muy amplias, pensadas por un número elevado de alumnos, que estaban iluminadas bilateralmente por seis ventanas: tres al sur y otras tantas al norte.