Un solo aspirante aprueba el examen teórico para la bolsa de Peones.

 

Tan sólo uno de los 21 aspirantes a la Bolsa de empleo de Servicios Múltiples –peones- del Ayuntamiento de Liérganes ha aprobado –con 5,10 puntos- la prueba teórica que ha habido que repetir. Ante esta situación, el equipo de Gobierno municipal anulará la Bolsa, antes del 31 de diciembre, y efectuará una nueva convocatoria para dotar de personal, cuando sea necesario, a la Brigada de Obras. La prueba teórica inicial de mayo último –aprobaron 28 de los 32 candidatos- fue anulada por un decreto del alcalde, al comprobar el equipo de Gobierno que el tribunal no había guardado correctamente la cadena de custodia de los exámenes.

“Es una pena, con la ilusión que había puesto el equipo de Gobierno, que haya que anular, al acabar este año, una Bolsa de empleo tan necesaria. Pero con una sola persona, esa Bolsa ha dejado de ser eficaz si surgieran nuevas necesidades en la plantilla de la Brigada de Servicios Múltiples”, ha asegurado el alcalde, Santiago Rego. El regidor ha añadido que “estamos convencidos de que durante el primer trimestre del año seremos capaces de tenerla lista y operativa. Para la Unión por Liérganes y Pámanes (ULP), los procesos de selección de personal han de ser absolutamente transparentes”.

Al primer examen teórico –mes de mayo último- se presentaron 32 aspirantes de los que aprobaron –con 5 puntos como mínimo- 28 personas. Hubo incluso varios candidatos con la nota máxima -10 puntos-, y, en general, las puntuaciones fueron altas. El equipo de Gobierno, que por ley no puede intervenir en ninguno de los trámites de la prueba, solicitó al tribunal detalles sobre la cadena de custodia de los exámenes, “a fin de garantizar el principio básico de igualdad, mérito y capacidad, ha advertido el alcalde.

Es el propio tribunal el que reconoce al regidor, y a los concejales de Obras y de Turismo, que los exámenes se guardaron en un cajón sin llave y, por tanto, sin la debida garantía de seguridad. Y que, además, los ejercicios se trasladaron al pabellón polideportivo –el lugar donde se desarrolló la prueba teórica- en un sobre abierto y sin lacrar o encelofar, lo que provocó la reclamación por escrito de uno de los aspirantes. 

A la vista de todo ello, y tras un profundo análisis de la situación, el alcalde, apoyado en un informe jurídico favorable de una letrada, firmó, a finales de agosto, un decreto por el que anulaba la prueba teórica y mantenía la nota del examen práctico. Al mismo tiempo, se convocaba a los aspirantes a una segunda convocatoria en septiembre. Una vez celebrada, los exámenes han sido revisados por varios de los aspirantes y el tribunal ha admitido dos reclamaciones sobre una pregunta mal planteada, lo que ha obligado a rebaremar las notas. Todo  el expediente administrativo de esta Bolsa de empleo ha estado a disposición de los candidatos, y alguno de ellos así lo ha pedido por escrito.

Como quiera que solo un aspirante ha superado la teórica, el resto de personas ha sido eliminado, ya que la nota de la prueba práctica solo era válida si se aprobaba el examen escrito. El aspirante que ha aprobado será contratado en breve para cubrir una baja por enfermedad desde agosto de 2017. No se ha presentado ningún recurso contra la decisión de la alcaldía ni contra el fallo del tribunal.

En el último pleno ordinario de la Corporación el PP preguntó sobre este asunto, y el alcalde justificó la decisión tomada en la ruptura de la cadena de custodia de los exámenes. “No se ha querido perjudicar a nadie, simplemente hemos cumplido con el deber ético y moral de que el examen cumpliera con todas las garantías”, ha resaltado el alcalde.

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